Medicamentos para dejar de fumar
¿Porqué se utiliza medicación para ayudar a los fumadores a dejar su adicción?
Para aliviar la abstinencia del que se decide a dejar de fumar se utilizan fámacos de sostén. Dado que el cigarrillo es una pandemia que afecta a más de 1250 millones de personas y que su consumo es tratado de evitar por muchos fumadores concientes de los daños que el fumar tabaco les produce pero que no les alcanza la voluntad para dejar de fumar se van desarrollando con éxito distintas estrategias para darles soporte y ayudar a los que quieren y deciden dejar definitivamente el cigarrillo.
Existen estrategias que ayudan a motivarnos o distraerlos, otras con técnicas psicológicas específicas y otras que incluyen medicación. La medicación cada vez se utiliza con más éxito y aceptación, dado que ya se conoce con más detalle los mecanismos cerebrales que llevan a la adicción a la nicotina. Actuar con medicamentos sobre esos mecanismos del cerebro posibilita tolerar mejor la abstinencia psicológica y física que sienten los fumadores cuando dejan de fumar. El malestar que produce la abstinencia es lo que los lleva a fumar nuevamente para aliviar el malestar que les produce la falta de nicotina. Si podemos suplantar por unas semanas la nicotina cerebral o distraer al cerebro hasta que se adapte a una vida sin cigarrillo, las probabilidades de lograr el cese del hábito tabáquico es mucho más alto. Dejar de fumar va a alejar los peligros que trae aparejado el cigarrillo para la persona que fuma y su entorno. Algunos de los riesgos de fumar son enfermedades respiratorias como Bronquitis, Enfisema, Asma, alergias, otitis, rinitis enfermedades del corazón, daños en los bebés antes y después de nacer.
El cigarrillo se considera la principal causa de muerte "antes de tiempo" en los países desarrollados.
¿A quienes se le ofrece remedios para ayudarlos a dejar de fumar?
Todo fumador de más de 10 cigarrillos por día que que esté motivado a dejar de fumar podría considerarse candidato a recibir medicación para abandonar su adicción al cigarrillo. No se recomienda la medicación en una persona no decidida a dejar de fumar, ni tampoco embarazadas, mujeres que están amamantando a sus hijos, adolescentes o en quienes tienen contraindicaciones médicas.
El que desea luchar contra su adicción al cigarrillo debe conocer los efectos de cada opción farmacológica, precios, contraindicaciones, ventajas y desventajas para poder elegir el tratamiento que mejor se ajuste a sus necesidades. La persona que va a tomar estas medicaciones tiene que saber que se le van a dar con la finalidad de ayudarlo a sostener su voluntad. No suelen servir mucho si se le dá la medicación engañado por un familiar que intenta que un fumador deje. La decisión debe ser del propio paciente. Su entorno familiar y social ayudarlo. El médico sostenerlo con medicación y otras estrategias útiles para ayudarlo a lograr el objetivo.
Hay situaciones médicas graves donde a un paciente le relacionan su enfermedad con el hábito de fumar y ese "susto" alcanza para que la persona se motive lo suficiente a dejar y en muchos casos tolera mejor la abstinencia sin fármacos. Por ejemplo en una Unidad Coronaria a un paciente fumador que sobrevive de un infarto de miocardio le relacionan sus malos hábitos entre ellos el cigarrillo como causantes de su ataque. Es probable que esa persona se motive lo suficiente a dejar en esa situación límite y que no requiera demasiado más que esa prueba de vida. Pero en la mayoría de los pacientes cuando la elección "dá más tiempo" es donde se utilizan con éxitos las medicaciones entre otras opciones adicionales.
¿Cuáles son las principales opciones farmacológicas para ayudar a dejar de fumar?
Como terapia farmacológica de segunda opción están la clonidina y la nortriptilina.
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