Hipertensión Arterial o presión alta
La presión arterial es el reflejo de la fuerza de la sangre cuando sale del corazón sobre la pared de las arterias. Si ese valor es alto el riesgo de que los vasos sanguíneos se dañen es grande. Si se dañan las arterias todos los tejidos a los que tiene que proveer sangre sufren también. Por eso se insiste tanto en el control de la presión alta. Para considerar a alguien como hipertenso se deben tener tres valores de 140/90 mmHg ( "14-9 ") o un valor de 160/ 100 mmHg ( "16-10") tomados por el médico en reposo. Reposo o condiciones basales significa que el paciente no haya llegado corriendo al consultorio, ni subiendo escaleras, ni fumado un cigarrillo treinta minutos antes de la consulta, ni habiendo discutido con nadie en la sala de espera del médico previo a la consulta médica.
De acuerdo a otros factores de riesgo que puedan dañar el corazón será la necesidad de incorporar medicación en forma inmediata o esperar. Si se espera es para que el paciente en algunas semanas haga cambios de hábitos alimentarios, de actividad física y de tabaco, para poder controlar su presión arterial con o sin pastillas. Los otros factores de riesgo cardiovasculares además de la Hipertensión arterial son el tabaco, la diabetes, el ser varón de cerca de 50 años, el tener antecedentes familliares de enfermedades coronarias o cerebrovasculares en un familiar directo menor a los 55 años, ser mujer en la postmenopausia, el perfil de colesterol con mucho colesterol malo LDL y poco HDL o colesterol bueno entre otros factores asociados. Algunos factores son inmodificables, por ejemplo el sexo, la edad, la herencia. Los factores modificables son los que el médico trata ayudar a que el paciente cambien y controle. El dejar de fumar tabaco tiene muchísimo impacto en disminuir el riesgo de enfermar gravemente del corazón.

